TORMENTA DE FUEGO, PRÓLOGO Por Samuel Rísquez Basado en Marmalade Boy, de Wataru Yoshizumi. “Tormenta de Fuego” es la continuación de lo que sería una mezcla de la versión manga y la versión anime de la maravillosa creación de Wataru Yoshizumi. Yuu fue a América a estudiar, y los hechos que allí ocurrieron también precedieron a esta historia. Miki nunca llegó a salir con Kei, pero sí trabajó en la tienda de importación. Anyuu se fue a América precipitadamente. Michael volvió a América, pero volverá para hacer su último año de instituto en Japon (recordemos que era un año menor). La historia se sitúa en el tiempo unos días después de la celebración de la boda de Meiko y Namura, que había tenido lugar dos días después de su verdadera boda. Meiko llamó el timbre de la que durante toda su vida había sido su casa. Nadie le contestó. Pasó media hora. Pasó una entera. Pasaron dos. Ella seguía insistiendo: sabía que sus padres estaban ahí dentro, pero al igual que los últimos vidas, desde su boda con Namura, nadie le respondía. -¡Señorita, por aquí! Desde el otro lado de la calle, le hacía señas la que había sido su niñera, criada y amiga. -¡Señorita, venga por aquí, por favor! Cuando Meiko fue tras ella, la mujer empezó a caminar, sin esperarla, hacia la puerta trasera de la casa. Allí espero a que Meiko llegase. -Entre, por favor. Meiko asintió. Ambas entraron. -¿Te? -No, gracias, me sentiría incómoda si me preparases algo. Incluso haber entrado de esta forma en ésta casa, mi casa, me hace sentir incómoda. Ambas se sentaron alrededor de la mesa donde Meiko había aprendido a hacer pasteles de pequeña. -Sus padres me han prohibido, bajo amenaza de despido, que le abriese la puerta. Entenderá que yo no tengo más remedio que obedecer... -Entiendo, Nancy, entiendo. -Sus padres están muy enojados con usted, señorita. -Señora. -¡Oh, perdone, aún no me hago la idea! -No importa. -Supongo que habrá venido a por sus pertenencias... Ahí las tiene. Nancy señaló unas grandes bolsas en el suelo. -Sus padres me dijeron que lo tirase; yo no tuve valor. Por favor, lléveselo. Meiko asintió. -Pero yo quería hablar con mis padres. -¡Señorita, por favor, no vaya! Entenderían que ha entrado gracias a mi, y no me lo puedo permitir. -Tranquila, no pensaba hacerlo... No quiero que te pase nada, Nancy. Estaré un tiempo sin venir, hasta que las cosas se calmen... -Lo entiendo, señorita. -...pero quiero que vengas conmigo. -Sabía que me lo pediría. -Namura y yo hemos comprado una casa preciosa, aquí mismo, en esta ciudad. Nos gustaría que usted nos ayudase. -Señorita, yo... No sé como agradecérselo. Ya hacía tiempo que quería irme de aquí, pero mi situación me lo impedía... -Recoja sus cosas. Ésta noche, a las 8, un coche le estará esperando frente al colegio. Namura tiene a esa hora una reunión, para su readmisión: nuestro chófer la llevará a nuestra casa. Ahora que estoy casada, ya tengo derecho a las empresas que mi abuelo me dejó. -Espere; me voy con usted ahora mismo. Recojo un par de cosas porque las maletas ya las tengo de hace días; espéreme aquí. Llevaremos las maletas al coche, y entonces volveré para decirles mi decisión. -Yo te acompañaré a hablar con ellos. -Señorita, no... -Tranquila, Nancy. Venga, ¿quiere que la ayude? Mis padres nunca entrarían en el recinto del servicio... @@@ UN MES DESPUES -¡Miki! ¡Miki! Yuu acababa de llegar después de su trabajo a media jornada en la tienda de ropa. En dos semanas, debía marcharse a Estados Unidos para emprender la carrera universitaria. Miki no estaba en casa, pero encontró el robotito. -He salido con Meiko y Arimi. Volvere pronto. Te quiero, Yuu. Miki y Yuu habían comprado un apartamento para estar solos... Ella viviría allí, y Yuu iría cada dos fines de semana, aprovechando que ni lunes ni viernes tenía clase (recordemos que se tarda bastante en ir de EUA a Japon...). Serían sólo dos años. La carrera duraba más, pero prefería acabarla en Tokio, para poder estar con Miki, casarse y empezar a construir su casa... Miki iva a estudiar decoración, trabajando a la vez en la tienda de importación para establecer contacto con gente que le ayudaría cuando, dos años después, ella y Yuu emprendiesen juntos una feliz vida. @@@ Ginta y Arimi habían comprado un apartamento cerca del campus donde ambos ivan a estudiar. Ginta estaba mirando viejas fotografías antes de que Arimi volviese. Encontró una preciosa de Miki. -Oh, Miki... Él no la había olvidado. Miki había sido su gran amor, y a él le preocupaba el no haber llegado nunca más lejos... E primer amor era el primer amor. Él creía que el primer amor tenía que llegar lo más lejos posible. ¿Porqué Miki, justo ése día, tenía que haber decidido mandarle la carta de amor? ¿Porqué, justo ése día, Ginta tenía que tener una Shonen prestada en su cartera? ¿Y porqué tuvo Miki que meterla ahí, no habían libros? ¿Y porqué justo ése día tenía ella que olvidarse la bolsa? ¿Y porqué no pudieron arreglar sus asuntos en medio de dos años, y así empezar a salir antes de que Yuu llegase? Demasiadas preguntas. Ginta aún la amaba. Y no podría aguantar mucho más tiempo así. Tenía que hacer algo. Sabía que al día siguiente Miki no iva a trabajar: Yuu sí. Arimi tenía clases por la mañana. Ése era el momento adecuado para recuperar el amor perdido. @@@