CAPITULO 2: ¿QUÉ ESTA PASANDO? Por Sr_Rubio ARGGGGG!!!!! Ese era el único sonido que Miki había decir a Yuu antes de caer al suelo, solo un gemido, un susurro, no tenia ni idea de lo que había pasado, pero lo averiguaría, mas tarde lo haría, ahora lo único que le preocupaba era que Yuu sobreviviera. La única noticia del medico al llegar al hospital había sido : haremos lo que podamos, por favor esperen aquí... A Miki eso no le había bastado, era su marido, y quería saber que le sucedía, solo el pensar que no le volvería a ver mas le daba ganas de morirse, no podía pensar mas en ello, era demasiado horrible, Estaba sentada en la sala de espera del pasillo cuando Ginta se acerco a ella. - Que tal estas – pregunto como si ya conociera la respuesta – no permitas que esto te afecte. - Estoy bien – mintió – un poco preocupada, pero bien, ahora solo me preocupa Yuu y saber quien le ha hecho esto. - Miki...,todavía no sabes si esto se lo ha hecho alguien, puede haber sido una intoxicación con la comida o... - No trates de consolarme, primero la cinta, luego esto, es mucha coincidencia... Ginta la miro y vio que tenia lagrimas en los ojos y que estaba haciendo esfuerzos para no llorar.La cogió de la mano y ella lo miro, con esos ojos tiernos que le habían hecho enamorarse de ella hacia 3 años, para sorpresa de ella, los ojos de Ginta no se apartaron de los de ella, y así continuaron un rato, mirándose en silencio cogidos de la mano...Hasta que oyeron unos pasos en el pasillo al lado de ellos. - Hola chicos – Dijo Miwa – he vendió en cuanto me he enterado, ¿qué tal esta?. - Todavía no sabemos nada – explico Ginta soltándole la mano rápida y disimuladamente – hace una hora que hemos llegado y el medico nos ha mandado esperar. - ¿Dónde están los demás? -Arimi se puso muy nerviosa y no quiso quedarse aquí, así que Meiko y Nachan la acompañaron a casa... Miki se puso de pies de un salto con cara de nerviosismo, y todos vieron que el doctor que hacia un rato les había mandado esperar se estaba acercando hacia ellos. - Es usted la mujer la mujer del Sr. Matsura. - Si, soy yo – dijo con nerviosismo – que tal esta, se pondrá bien. - Si, se ha recuperado – respondió viendo la cara de alivio de Miki – gracias a Dios ingirió una cantidad ínfima del veneno. - ¿Veneno? – se asombro Ginta – esta seguro de eso, no puede tratarse de... -Estoy totalmente seguro, hemos encontrado en su sangre unas proteínas pertenecientes a un potente veneno usado para capturar animales, hace efecto a las pocas horas de haberlo tomado. - Pero se pondrá bien verdad – dijo Miwa – podemos verlo. - En estos momentos se encuentra descansando, dentro de un rato uno de ustedes podrá pasar a verle, y en un par de días podrá estar en casa. - Muchisimas gracias doctor – dijo Miki emocionada – no sabría que hacer si algo le pasar le pasara a Yuu. - No hay de que señora – respondió el doctor claramente complacido – pero nos ayudaría mas si pudiera decirnos como ingirió el veneno. - No tengo la menor idea de... - Me parece que yo si puedo hacerlo – la interrumpió Miwa contándoles todo lo que Yuu le había dicho. - Bien – dijo el medico asombrado – es una historia un tanto extraña, pero redactare en historial, la avisare para que pueda verlo dentro de un rato. Mientras el doctor se iba, Miwa se marcho al trabajo, pues lo había dejado a medias, pidiéndoles que le llamaran cuando supieran algo mas, Ginta se sentó en el banco aliviado, pero Miki se quedo de pie, asombrada de que Yuu no la hubiera dicho nada del muñeco. Mientras Miki seguía con sus dudas acerca de Yuu, Arimi estaba durmiendo plácidamente en su cama, habían sido demasiadas emociones fuertes para un solo día, y estaba muy cansada. En el salón de su casa estaban Meiko y Nachan, que se habían quedado para tranquilizar a Arimi. - No me ha gustado nada la acusación de Ginta – dijo Nachan con cara de enfado – prácticamente me acuso de haber mandado yo la cinta. - No le hagas caso – le tranquilizo Meiko – estaba muy alterado, estas cosas les afectan mucho. - Ya lo se, pero su actitud no fue normal, se supone que somos amigos, no debería andar acusándome de algo sin pruebas. - No le des mas importancia, Ginta te tiene mucho aprecio, recuerda hace unos años cuando todavía nos dabas clases, eras su ídolo... - Puede que tengas razón y solo se dejara cegar por la pasión, pero hubo algo en sus ojos cuando me lo dijo que me puso muy nervioso, casi parecía odio. - Tranquilo cariño, ahora lo único que importa es que Yuu se ponga bien y... Un pequeño estallido sonó y la casa entera quedo a oscuras, los dos reconocieron ese sonido al instante, se habían fundido los plomos, en su casa solía pasar a menudo. - Será mejor que suba a ponerlo bien- dijo Nachan – No quiero que se despierte Arimi y se ponga mas nerviosa de lo que esta. - Vuelve pronto... Nachan subió las escaleras con lentitud apoyando las manos en la pared para no caerse, no se podía ver nada, y tardo un rato en poder llegar arriba y doblar la esquina, justo al llegar al final del pasillo donde se bifurcaban las habitaciones sintió un escalofrío en la espalda, sin embargo no recordaba haber abierto la ventana, se dio la vuelta rápidamente cuando sintió un fuerte golpe en la cabeza cayendo al suelo. Miki entro en la habitación en la que Yuu estaba durmiendo, hacia rato que Ginta se había ido y por fin le habían dejado verlo. - Hola cariño que tal estas – pregunto Miki abrazándole – por favor dime que bien – dijo casi poniéndose a llorar. -Tranquila Miki, estoy bien, en 1 día estaré en casa y nos olvidaremos de todo esto. -Porque no me contaste lo del muñeco Yuu. Yuu miro al suelo avergonzado, sabia que tarde o temprano ella se enteraría, suponía que había sido Miwa quien se lo había dicho. - No quería ponerte nerviosa – se excuso – sabia lo nerviosa que estabas por lo de la cinta y no quería que te preocuparas mas... - Yuu, te quiero – dijo Miki ahora llorando claramente – quiero que siempre me cuentes todo, pase lo que pase... - De acuerdo – dijo abrazándola – te lo prometo, ahora vete a casa y descansa. - Quiero quedarme contigo. - Miki, mañana por la mañana ya estaré en casa, tu tienes que descansar. - Me prometes que mañana volverás... - Te lo prometo. Nachan levanto la vista y lo vio todo nublado con unas manchas rojas en sus ojos, intento levantarse pero un fuerte dolor le ataco la mano, y vio que alguien se la estaba pisando. Intento mirar hacia arriba pero no consiguió ver mas que una figura borrosa. ¿quién es usted? – pregunto tosiendo - ¿qué quiere de ... - Cállate – dijo la figura – escúchame bien, esto no va contigo, si no te metes no te pasara nada a ti ni a tu preciosa esposa. - Como le hagas algo a Meiko te... - Que, tu que, si quisiera ahora mismo podría ir y matarla y tu no podrías hacer nada para evitarlo, no te metas donde no te llaman, manténte alejado de tus amigos una temporada y nada te pasara, te ha quedado claro...profe. El timbre de la puerta sonó y Miki abrio la puerta a un inesperado invitado - Hola Miki – dijo Ginta con su mejor sonrisa – puedo pasar. - Claro, pasa. Se sentaron en el sofá y Miki trajo unos cafés, se la notaba mucho mejor que en el hospital. - ¿Qué tal esta Arimi? - Bueno, a decir verdad no he pasado por casa, he estado dando vueltas y pensando. - En que? – se intereso Miki. - El muñeco que recibió Yuu, ¿no es extraño recibir 2 regalos así en 2 días?. - Y tan extraño, pero no se a donde quieres llegar. - Estoy totalmente convencido de que ha sido Namura. - No puede ser – dijo Miki alterada. - Ayer averiguo un montón de cosas de la cinta en solo unos minutos, y hoy después de lo de Yuu no dijo nada, como si tuviera miedo de meter la pata y soltar algo... - Me niego a creerlo, Nachan siempre ha sido un gran amigo... - ¿Amigo?, era nuestro profesor, nunca tuvimos u trato de amistad con el hasta que se caso con Meiko – dijo Ginta cogiéndola de la mano. A Miki se le pusieron los pelos de punta al notar el tacto de la cálida mano de Ginta sobre su piel, pero no dijo nada. - Que tal esta Yuu. - Bien, mañana por la mañana ya estará aquí. - Ha sido un irresponsable al no haberte dicho nada del muñeco... - Solo quería protegerme y que... Ginta le tapo la boca con un beso, Miki quedo tan impresionada que no puedo reaccionar, pero pasa su sorpresa no se aparto, le hacia recordar viejos tiempos, cuando estaba enamorada de Ginta pero luego se aparto rápidamente. - ¿por qué has hecho eso? – dijo pausadamente. - Miki, todavía te quiero, no me había dado cuenta de lo enamorado que estoy de ti hasta que te vi hoy en el hospital. - Ginta, estas saliendo con Arimi... - Lo se, y la quiero, pero al verte hoy en el hospital, he recordado lo sucedido hace 3 años... El incomodo silencio fue roto por el ruido del teléfono, que sobresalto a ambos, Miki corrió a cogerlo, y Ginta fue a dejar las tazas de café a la cocina, cuando volvió Miki estaba pálida, sentada en la esquina del sofá a punto de caerse, con el teléfono colgando de una mano, Ginta corrió hacia ella. - Miki, que te pasa, ¡por favor contesta!. - Era del hospital – dijo entre sollozos – Yuu...ha muerto.