CAPITULO 1: EL ACOSO DE YUU, por Sr_Rubio -¡Como que no puede hacer nada, maldita sea! –grito Yuu al policía – usted es un agente de la ley, mi mujer se ha desmayado, y nos ha pegado a todos un susto de muerte, y usted me dice que no hay nada que hacer... Estaban en la comisaria que había en el centro de la ciudad, tras el susto inicial de la cinta, pensaron que era lo mejor que podían hacer, pues todos estaban realmente asustados, especialmente Mili y Arimi, a las que el hecho las había traumatizado. El policía al que presentaron la denuncia estaba sentado con los pies encima de la mesa, mirando con una expresión de gracia a Yuu. - Escuche bien lo que voy a decirle, lo único que usted me trae es una cinta con una canción tocada a piano, bastante buena por cierto, y la voz de un chico preguntándole a su mujer si le ha hachado de menos...¿qué demonios quiere que haga con ella? - Por si no lo sabe – dijo Yuu un poco mas tranquilo – la persona que habla en esa cinta murió hace 3 meses, se suicidó. Y ahora nos llega su voz y una canción...¿no es como para asustarse? - Escuche bien señor... - Matsura, Yuu Matsura. - Señor Matsura, esa cinta la puede haber hecho cualquier persona, la canción, se puede conseguir en cualquier tienda de música, y la voz la pueden haber copiado, y en el improbable caso de que fuera su verdadera voz...la podría haber grabado antes de su muerte. No puedo rellenar una denuncia por una cinta con una voz de una persona, si por lo menos fuera una amenaza... pero solo es una saludo. - Pero, maldita sea... - Lo siento señor Matsura, no puedo hacer nada para ayudarle. Cuando Yuu llego a casa, encontró a Mili tendida en el sofá, rodeada por Arimi y Meiko. - ¿Que tal estas? – pregunto suavemente - ¿mejor? - Silencio –ordeno Arimi – Esta dormida, este susto le ha asustado mucho, y lo mejor que puede hacer ahora es descansar. - ¿Qué te han dicho en la comisaria? – pregunto Ginta, apareciendo de repente por la escalera. Yuu negó con la cabeza, y todos entendieron rápidamente. Mientras se iba a preparar un café, Nachan apareció también por la escalera con una expresión de preocupación. - Chicos, he estado oyendo la cinta unas cuantas veces y he averiguado unas cuantas cosas. - ¿Como que? – se intereso Meiko – no nos tengas en Ascuas. - Lo primero, la canción esta claramente tocada en directo, y grabada con algún aparato de audito. -¿cómo lo sabes? -Por el sonido de fondo, suena un zumbido que en las grabaciones en un estudio se anula... Segundo, la voz de Kei-Kun suena demasiado tranquila como para la de ser alquilen que se va a suicidar en unos días o en unas horas, por lo que creo fervientemente que ha sido después del suicidio... - ¿sabes lo que estas diciendo? – replico Ginta – Kei esta muerto, y no hay ninguna prueba de lo contrario. - Bueno...tampoco la hay de que haya muerto... Se hizo un silencio incomodo que Nachan volvió a romper. - Y por ultimo, si escuchas lo mas atento posible se puede escuchar a un coche pasar a toda velocidad y una televisión puesta, la casa de Kei estaba en una zona sin coches, por lo que creo que esta en un hotel. -¡Maldita sea! – grito Ginta – dejar de decir estupideces, Kei-Kun esta muerto, y esto a sido obra de algún estúpido bromista con ganas de reírse de nosotros. - Por cierto Nachan – dijo Arimi – como sabes todas esas cosas solo oyéndola cinta unas cuantas veces. - Bueno – respondió poniéndose nervioso – siempre he tenido muy buen oído... - Es cierto- respaldo Ginta – solo oyéndola un par de veces has sacado muchas conclusiones...¿no tendrás nada que ver con la cinta verdad...? - Bueno, bueno, ya basta... – intervino Yuu –todos estamos muy nerviosos, será mejor que nos tranquilicémonos y dejemos de acusarnos unos a otros. Estamos muy cansados y mañana será otro día... - Yuu tiene razón- dijo Meiko – será mejor que olvidemos este asunto y sigamos con nuestras vidas. Que os parece si vamos a comer mañana por la tarde para celebrar mi futura maternidad? Todos estuvieron de acuerdo y quedaron para el día siguiente, Yuu llevo a la cama a Miki y enseguida todos estaban durmiendo intentando olvidar lo sucedido. Ding!!!!!Dong!!!!!! - Cariño – dijo Miki sobresaltada –quien puede ser a estas horas. - No te preocupes, ya voy a abrir yo. Yuu se puso las zapatillas y bajo las escaleras con sigilo para no despertar a su esposa, abrió la puerta y vio la cara de un hombre joven con cara de sueño. - Traigo un paquete para el señor Yuu Matsura. - Soy yo –respondió cogiendo el paquete con una mano. - Firme aquí por favor, gracias, que duerma bien. Una vez que el repartidor se hubo ido, Yuu miro detenidamente el paquete, tenia el tamaño de la mitad de una caja de zapatos, y estaba envuelto con papel de regalo verde y un gran lazo rojo. Empezó a quitarle la envoltura y puso una expresión de asombro cuando vio su interior, había un muñeco, un muñeco pequeño de color marrón, parecía estar hecho a mano y venir de la india, o de algún país maya penso Yuu. Lo observó detenidamente y vio que tenia una pequeña argolla. Una parte de el quería tirar de ella y saber que escondía el muñeco, pero otra quería tirarlo a la basura y olvidarse de todo. Sin embargo la primera parte venció, y cuando la cuerda de la argolla llego al final de la cuerda, la soltó con suavidad tomando aire preparándose para lo peor. Una vocecilla salió del muñeco: “hola Yuu, que tal estas, solo quería decirte que me das asco, tanto asco que me gustaría escupirte” Se asusto tanto que el muñeco se le callo de las manos justo cuando un liquido transparente salió disparado del muñeco hacia la cara de Yuu, mojándole un poco los labios. Lo escupió dándole una patada al muñeco, y mientras corría a lavarse la boca comprobó que tenia una sabor agrio, parecido al limón. - Yuu, estas bien, he oído un ruido. - No pasa nada Miki –respondió Yuu cogiéndola de la mano y llevándola a la habitación –es mejor que sigamos durmiendo. El resto del día transcurrió con mucha normalidad, Miki fue a su estudio y siguió diseñando, Yuu se fue a vigilar la construcción del centro comercial con Miwa, al que le contó todo lo que había pasado. -Seria mejor que visitaras a un medico –le dijo preocupado – podía ser veneno. -No será mas que otra maldita broma, alguien al que le parece divertido amargarnos la vida. Pero me parece que ya tengo idea de quien es... -No estarás hablando de Kei-Kun, recuerda que esta muerto... -No es Kei, pero pronto averiguare si es la persona que yo pienso. Cuando llego a casa Miki ya se había vestido, llevaba puesto el vestido rosa que le quedaba tan bien. La beso y penso que todo había acabado y que iba a ir bien a partir de ese momento. -Yuu, como no te des prisa vamos a llegar tarde, sabes como odia Ginta eso –dijo sonriendo. -No te preocupes, estaré listo en 5 minutos –respondió corriendo a su habitación. En menos de 1 hora estaban todos sentados en el restaurante hablando de la maternidad de Meiko, y de cómo llamarían a los niños, nadie menciono el tema del día anterior, y Yuu tampoco menciono el asqueroso paquete de esa mañana, ya se había olvidado de ello por completo. -Si es niña debéis llamarla Rei – río Ginta –es un nombre genial...Yuu, ¿estas bien?, te veo un poco pálido. Si- dijo Yuu, esforzándose por respirar – solo estoy un poco marea... Sus ojos se nublaron mientras se caía al medio en medio de terribles convulsiones, oyendo los gritos de los que estaban a su alrededor hasta que solo lo vio todo oscuro.